SERAPIO CANTÚ FUE ALCALDE EN EL GOBIERNO DE TOMAS YARRINGTON

SERAPIO CANTÚ FUE ALCALDE EN EL GOBIERNO DE TOMAS YARRINGTON

Por Oscar Díaz Salazar

Imagen: Redes Sociales

Serapio Cantú Barragán es miembro de una familia muy extensa. Sus hermanos son contratistas de Petróleos Mexicanos en el ramo del transporte, la construcción, la obra civil y mecánica, y también le trabajan a los tres niveles de gobierno. En conjunto, la fortuna de sus hermanos José Armando, Javier y Rolando, integran uno de los capitales más importantes de Tamaulipas.

Serapio es médico egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Contemporáneos suyos lo recuerdan como un joven muy dedicado al estudio. Ejerció la medicina en su propio consultorio, que con el tiempo fue clínica y después hospital. Si acaso laboró en instituciones de medicina social, fue por muy breve tiempo. Adquirió fama de generoso al modo de los médicos de pueblo a los que se recurre aún sin disponer del dinero para pagar la consulta, los estudios de laboratorio, las medicinas o incluso los gastos de hospitalización.

De esa disposición a regalar sus saberes y su tiempo, surge el mote de “Doctor de los Pobres” que fue uno de sus principales “haberes” en la construcción de su personalidad política. Sus detractores, que los tiene en buen número, señalan que en realidad Serapio Cantú Barragán se benefició de la labor social que por mucho tiempo realizó un medio hermano con el que comparte nombre, profesión y padre.

Serapio Cantú Barragán ha sido señalado por comercializar drogas y medicamentos. Se sabe que tiene o tuvo una empresa dedicada a la venta al mayoreo de fármacos, en un local ubicado sobre la carretera ribereña. El giro de ese negocio es delicado y la frontera es muy tenue entre la legalidad o ilegalidad de las transacciones que se realizan.

El Doctor Serapio fue dirigente de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) y presidente del Comité Directivo Municipal del PRI en Reynosa. Con estos antecedentes se inscribe en la consulta interna para elegir el candidato del PRI a la presidencia municipal de Reynosa, proceso en el que resulta derrotado por Gerardo Higareda Adam. Al paso del tiempo logra ser candidato a diputado federal en el 2000, y también resulta vencido por el candidato del PAN, Francisco García Cabeza de Vaca, que consiguió un rotundo triunfo pese a su carácter de debutante.

En el siguiente proceso local se vuelven a ver las caras Serapio Cantú y Cabeza dé Vaca, pero en esta ocasión Cantú Barragán logra alzarse con la victoria y ejercer como presidente municipal de Reynosa.

En esa elección, en la que gana Serapio con el PRI y pierde Cabeza de Vaca con el PAN, los resultados son acatados sin conflictos postelectorales, sin querellas, sin roces, sin pleito ranchero y sin rencores.

Tres años después, Serapio le entrega las llaves del despacho principal del recinto sede del Ayuntamiento de Reynosa a quien fue su rival, a García Cabeza de Vaca. El candidato derrotado del PRI, Humberto “Betico” Valdez, se quejó de traiciones de varios actores políticos a los que señaló de favorecer a su rival.

Serapio Cantú gobernó con los suyos. Habilitó como funcionarios y servidores públicos a los contadores, abogados, choferes y mandaderos de las empresas de sus hermanos. Empoderó a los amigos y amigas suyos y del clan familiar.

Gobernó de manera autoritaria: La obra pública la hicieron sus hermanos. La proveeduría estuvo a cargo de familiares y amigos.

Las sesiones de Cabildo parecían tener un guión elaborado por el mismo autor de la tremenda corte. Se recuerda el incidente en el que llamó “La bola de sinvergüenzas esos” señalando con el índice a la galería de presidentes municipales, que en respuesta acudieron, algunos ex alcaldes y familiares de los ex alcaldes, a las subsecuentes reuniones de Cabildo, para ver si se atrevía a insultarlos estando presentes.

La respuesta del autoritario y chiflado presidente municipal fue modificar el reglamento interno para realizar las sesiones de Cabildo a la seis de la mañana, para no tener la molestia (para él) presencia de ciudadanos ofendidos e incluso de la prensa.

Fue alcalde de Reynosa en el tiempo en que Tomas Yarrington fue gobernador de Tamaulipas, y siempre presumió de la cercanía al ahora preso en una cárcel italiana. En ese tiempo se mencionó del compromiso, -incumplido-, de hacerlo Secretario de Salud en el Estado.

Su hermano Rolando fue presidente del Comité de Financiamiento del PRI estatal en tiempos en que la presidencia del Comité Directivo Estatal estaba a cargo de Jesús Vega.

Un capital tan importante como el de los barraganes, requiere seguridades políticas, de estar bien con los que gobiernan, y por eso es que acostumbran otorgar apoyos a los candidatos a los puestos de elección popular. Lo hacen con melón y con sandia, con el verde y con el colorado.

En el proceso electoral del 2016, los Cantú Barragán patrocinaron al candidato del PRI, Baltazar Hinojosa, y al del PAN, García Cabeza de Vaca.

La interlocución con los priistas la llevo Serapio, y con los azules la encabezó Rolando.

Es interesante observar que los Cantú Barragán vuelven a contar con dos cartas muy cercanas en el juego por la presidencia municipal de Reynosa. Rolando Cantú Barragán es cuñado del diputado con licencia Jesús Ma “Chuma” Moreno, muy probable abanderado panista en la contienda por la alcaldía reynosense, y Serapio acaba de anunciar que será el candidato del PRI.

Serapio Cantú Barragán llevaba más de una década retirado de la actividad política. Le apuesta al olvido de los ciudadanos de Reynosa, que en su momento reprobaron el pésimo gobierno que encabezó.

Los analistas políticos coinciden en que Serapio decide participa como candidato del PRI, con un acuerdo previo con quien fue su contendiente en las dos ocasiones que participó en elecciones constitucionales.

En lo que difieren es en el propósito y la ruta: unos dicen que es para ” tirarse al piso” y garantizar el triunfo del Chuma Moreno, mientras que otros dicen que va a ganar, y con el triunfo se le devuelve la copa a los generosos patrocinadores, se saldan deudas, y además se trabaja en la construcción de una candidatura priista al gobierno del estado en la persona de un viejo aliado/rival, quien contaría con la plataforma necesaria para construir un proyecto de alcances estatales.

Bisnes son bisnes. La casa siempre gana y no,importa si en las elecciones se gana o se pierde.

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